La importancia de la mujer en los Servicios de Seguridad
La realidad en nuestro País es que la mujer representa una minoría en los servicios de seguridad que desarrollan las diferentes empresas. Su papel, aunque cada vez más representativo, no es en mi opinión el que debería ser. Un equipo de seguridad debe poder hacer frente a diferentes situaciones con garantías. La especialización excesiva aumenta la debilidad, si lo prefieren. Por otro lado, en los puestos directivos relacionados con la seguridad privada, la presencia de mujeres es absolutamente minoritaria.
La mujer aporta una forma complementaria, necesaria y diferente de “hacer” seguridad. Si bien es cierto que, en algunas situaciones de intervención física ante las que se pueda encontrar un Vigilante de Seguridad por ejemplo, pueden mostrar desventajas significativas contra agresores medianamente corpulentos, también lo es que una mujer convenientemente entrenada puede mostrar altas tasas de eficacia en materia operativa. Pensar que una mujer no puede trabajar en seguridad porque es físicamente más débil (una creencia muy extendida aunque nos empeñemos en negarla) es un craso error. Es una reducción muy simplista de un fenómeno complejo y sobretodo es faltar a la verdad.
Ventajas mujeres en la Seguridad
Investigaciones en la prestigiosa universidad de Harvard, nos arrojan algunos datos interesantes para argumentar lo que hemos expuesto.
Investigaciones en la prestigiosa universidad de Harvard, nos arrojan algunos datos interesantes para argumentar lo que hemos expuesto.
Podemos señalar de manera muy resumida y teniendo en cuenta indicadores útiles para los servicios de seguridad, que las mujeres:
Tienen mayor facilidad para realizar multitareas. Puede pensar simultáneamente entre dos y tres temas no relacionados
Tienen una mayor percepción del lenguaje no verbal. Lo que habitualmente llamamos “intuición femenina”
Poseen entre catorce y dieciséis áreas del cerebro para evaluar el comportamiento de los demás, mientras que los hombres entre cuatro y seis
Muestran mayor facilidad para la percepción de su entorno y de los comportamientos de otras personas
Desde otro un punto de vista más profesional si lo prefieren, aportan una serie de ventajas indiscutibles a cualquier equipo en el que se integren:
Tienen una mayor percepción del lenguaje no verbal. Lo que habitualmente llamamos “intuición femenina”
Poseen entre catorce y dieciséis áreas del cerebro para evaluar el comportamiento de los demás, mientras que los hombres entre cuatro y seis
Muestran mayor facilidad para la percepción de su entorno y de los comportamientos de otras personas
Desde otro un punto de vista más profesional si lo prefieren, aportan una serie de ventajas indiscutibles a cualquier equipo en el que se integren:
Facilitan las intervenciones, detenciones y cacheos con otras mujeres
Están acostumbradas a negociar de una forma más eficaz y más tranquila que los hombres. En algunas situaciones de estrés previas a un conflicto, dónde la presencia de un hombre podría suponer una amenaza, la de una mujer podría calmar los ánimos. Los hombres se comportan de manera más impulsiva ante ciertas emergencias mientras las mujeres mantienen una posición más reflexiva.
En equipos de protección de personas o en tareas de contra-vigilancia aportan un valor añadido inestimable. Si, por ejemplo, hubiera que chequear un establecimiento de hostelería al que tuviera que acudir con posterioridad un protegido, pasará mucho más desapercibida la visita de una mujer, o la de una pareja que la de un hombre aislado o binomio de hombres.
Siempre podrán dar una visión complementaria a la masculina a cualquier problema
En puestos de control de accesos son esenciales
En resumidas cuentas, nuestras compañeras en el sector, son indispensables en los servicios por varios motivos. Y sólo esperamos que su inclusión en los servicios de todo tipo y la equiparación con sus homólogos masculinos sea total en un futuro inmediato.
Están acostumbradas a negociar de una forma más eficaz y más tranquila que los hombres. En algunas situaciones de estrés previas a un conflicto, dónde la presencia de un hombre podría suponer una amenaza, la de una mujer podría calmar los ánimos. Los hombres se comportan de manera más impulsiva ante ciertas emergencias mientras las mujeres mantienen una posición más reflexiva.
En equipos de protección de personas o en tareas de contra-vigilancia aportan un valor añadido inestimable. Si, por ejemplo, hubiera que chequear un establecimiento de hostelería al que tuviera que acudir con posterioridad un protegido, pasará mucho más desapercibida la visita de una mujer, o la de una pareja que la de un hombre aislado o binomio de hombres.
Siempre podrán dar una visión complementaria a la masculina a cualquier problema
En puestos de control de accesos son esenciales
En resumidas cuentas, nuestras compañeras en el sector, son indispensables en los servicios por varios motivos. Y sólo esperamos que su inclusión en los servicios de todo tipo y la equiparación con sus homólogos masculinos sea total en un futuro inmediato.
Alejandro Gil Mónaco
No hay comentarios:
Publicar un comentario